
Pues bueno...por donde empezar... ahhh si... Llegué aquí, a este punto por decisión propia, por deseo de pulirme y sacar el brillo que no había podido disfrutar. Sé que mi elección no es ni buena ni mala, los resultados son devastadoramente encantadores y pueden llegar a terminar en un lamentable final. Creo que saben a qué me refiero, sabemos lo que hacemos y el porqué, así que es por eso que somos responsablemente irresponsables de este estilo de vida, esta enfermedad o más bien... de nuestro lento suicidio. En fin, ps hablaré un poco de mi. Nunca me importó el peso (como hasta ahora) que por salud quiero erradicar y bueno; es algo complicado. No comencé a vomitar por puro placer de bajar de peso, fué el resultado de una combinación de estress, depresión, problemas mentales bloqueados desde que tengo uso de memoria y razón, el no poder sacarlos en forma de llanto, de palabras...el tenerlos dentro fué lo que me causaba las náuseas y el vomitar fué una manera de purgarme de todo eso... y el resultado de mi purga fué... MIA y de ahí que la tomé de la mano para caminar juntas, cada vez que no podía llorar, platicar con alguien...sólo MIA me escuchaba y sacaba todo de mí. Noté que bajaba de peso y aún así ese motivo no fué el real para seguir, sino, la sensación de volver a comenzar de nuevo, de cero todo y que por más errores cometidos, siempre de rodillas podía borrarlos y comenzar de nuevo con la frente en alto. Ese era mi motivo real, limpiarme. Al bajar de peso, las miradas se dirigían a mi pero no de la misma forma que cuando tenía mi super sobre peso (causado también como escudo o escondite, muy feo por cierto ) sino, que ahora las miradas eran más sonrientes, más "amables" pero que al final tenían un propósito de sacar algún provecho. En fin, no me siento mártir, la más fuerte o libre de joder mi cuerpo, mi mente, mi salud y a mi familia, es sólo que por primera vez en mi estúpida vida soy dueña de mi, de mi cuerpo, de por primera vez tener control, el control de mi, el simple control. No voy a parar hasta lograr mi meta y mantenerme en ella. No me siento sola nunca más porque me tengo a mi, y aunque no sea suficiente, MIA me acompaña siempre, como mi sombra, está presente desde que abro los ojos y me endulza la boca con el ácido de mi estómago para darme los buenos días. Me resulta increíble esta situación, porque por un lado, perdí el control, si, me encuentro amando, necesitandola cuando sé en el fondo el daño IRREVERSIBLE que me causa y que sinceramente no me importa. Nunca, ni en mis más remotos pensamientos de autodestrucción me imaginé ser lo que soy ahora, y menos lo desee... simplemente...soy una sola, MIA. Mi plan es mantener un perfil bajo porque comienzan a sospechar, y obvio sería de lo más idiota ser descubierto. Pronto, muy pronto veré mi esfuerzo convertido en talla 9
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